No era díficl imaginar lo complicado que iba a ser entrevistar a Michella Domenack, no solo porque no la conocía sino también porque cuando la llamé no tenía la menor intención de ayudarme. Bueno era esperable en realidad, que un desconocido te llame para encontrarse contigo y hacerte preguntas sobre ti, debe ser algo perturbante en especial para una chica. Para mi suerte la encontré el día que fui a su casa para entrevistar a Alessio. Una chica alta, castaña, ojos claros. Definitivamente es muy simpática, algo que contribuyó a que me pusiera más nervioso."Eras tú quien me quería entrevistar" fue lo primero que me dijo. "Ahh sí, que atorrante me has choteado varias veces" le respondí. Se disculpó y salió de la habitación sin dejarme nisiquiera preguntarle si la podía entrevistar. "Creo que no me va dejar entrevistarla" le dije a Alessio que observó toda mi bochornosa derrota una vez más. " Ella es así, algo palteada". Mientras entrevistaba a su hermano apareció de nuevo y se sentó en la mesa con su laptop (una HP rosada).
Mientras trataba de concentrarme en las preguntas que le hacía a su hermano, se podía sentir su mirada juzgadora escuchando cada pregunta que le hiciera. Poco a poco fue tomando confianza con mi presencia. Terminó sentada al lado de su hermano participando de la entrevista. Una vez que terminé la entrevista con Alessio, intente preguntarle una vez más si accedería a una entrevista. Lo pensó por un momento y aceptó. Comenzé preguntándole cosas de ella, hasta que Alessio interrumpió diciendo "cuidadito ah que tiene enamorado". Solo atiné a sonreír aunque sentía que mi cara ardía. Lo comprobé en la risita burlona de ella.
Durante la entrevista me demostraron lo unidos que pueden ser estos dos hermanos. Ellos mismos lo aceptan durante la entrevista. Me comentan que desde niños, Alessio al ser el mayor siempre fue un ejemplo para Michella. Incluso ella me cuenta que esa fue la razón principal para entrar al mundo de la natación. Estaba dispuesta a ser tan buena como su hermano y hasta superarlo.
Sin embargo me comenta que era un poco complicado vivir en la sombra no solo de su hermano, sino también la de su padre. Para ella era una 'envidia sana'. Está conciente que si llegó a ganar y romper algunos récords, fue gracias a tener esa motivación de querer tener su propio nombre. No quería ser recordada como la hija de Ernesto Domenack o la hermana de Alessio Domenack.

Alessio y Michella jugando de niños en el jardín de su antigua casa en Surco.

Alessio y Michella en Panamá




